Mi compartir en este día seis fue que en el primer momento quería hacerlo bien, ¿verdad? Pendiente de la música, hacer la respiración, adelante, atrás, los brazos arriba y fue muy estresante. Y al final de la primera subida, la meditación te va indicando que tienes que ir bajando y pasar por todos los puntos. Terminé abrazándome y dándome como besos en los brazos fue muy muy tierno para mí y también darme cuenta que busco muchas veces o más bien, es más válido la aprobación externa y le doy muy poco valor a mi propia aprobación.
En el segundo momento, darme cuenta que todavía aprieto partes de mi cuerpo, con mucho miedo a sentir que va a pasar si las suelto y lo único que pasó fue que comencé a llorar, creo que le tenía miedo al sentimiento, o tenerle miedo a eso que no sé qué va a ocurrir, y comencé a llorar, me dió mucho mucho sentimiento, ¿el qué? no lo sé, pero comencé a llorar y estuve ahí sin preocuparme ya del paso uno, paso dos… sentí que fluía más y eso también me permitió llorar.
Y si en el tercer momento, en el tercer chakra, creo que es, empecé a enojarme, empecé a molestarme porque empecé a cerrar mis puños y con mis codos a golpear mis costillas y me da miedo mi enojo y lo único que sentí fue como se iba acumulando, cada vez que yo respiraba y respiraba se iba haciendo más grande, pero me dio la sensación de que se expresa, no sé cómo explicarlo, pero sentí que expresé mi enojo.
Al final, en el silencio, fue estar ahí para eso, para el sentimiento, para las lágrimas, para el enojo, para la expresión. Para esta parte mía qué busca validez en el otro y la mía, mi validez propia no es tan importante. Y noté también mucho cuidado de mí, me cuidé bastante y este es mi compartir de hoy. Gracias