Sexualidad desde el Tantra
Para el Tantra, el propósito del sexo es la creación de armonía y bienestar físicos, la concentración de energía sexual y la trascendencia a niveles espirituales de conciencia.
Tantra trae una visión de este encuentro que trasciende lo puramente biológico o emocional y lo convierte en una práctica que une el cuerpo, el corazón y el espíritu. Hasta aquí bien…pero ¿Como?
Definición, ideas principales que aporta el Tantra:
· El sexo es bueno, es sano, natural, tiene más posibilidades que tan solo la reproducción. Más posibilidades que la mera diversión. Conlleva algo divino en sí, algo trascendente (Osho, 2005, pag 68)
· La propuesta del Tantra está en el desarrollo de la capacidad amorosa, sin excluir todas las trabas que la impiden y al mismo tiempo encontrando las maneras de disolver estas trabas entrando en contacto con un estado más esencial del Ser. Y eso va de habitar el cuerpo
· Tú eres el cuerpo. Por supuesto tú eres más que el cuerpo, pero ese ‘más’ seguirá después. Primero, tú eres el cuerpo. Tu cuerpo es tu Templo. Tratamos de habitar prácticas que nos permitar estar en el cuerpo de una manera más expansiva y gozosa.
Aunque también hay obstáculos y recursos a desarrollar ¡Claro!
· El obstáculo principal es estar en la mente, en la opinión de las cosas, en el análisis, el control.
· pasar de la rutina al rito[1]
¿Y Como se trabaja desde este mapa?.
· Al menos que el sabio sepa danzar, le falta algo. el movimeinto, la danza, permite liberrar espacio en los segmentos inferiores del cuerpo, relacionados con nuestra capacidad de estar arraigados, vinculados, fluidos.
· El tantra no es serio, es juguetón. Si es sincero, pero no serio, es alegre. Si habitas mejor tu cuerpo, la espontaniedad y la alegría tienen también espacio para ser y estar en tí
· Lo primero es el cuerpo. El cuerpo es tu base, es tu tierra, es donde estás conectado con lo terrenal. Moviemiento, respiración, tacto consciente, mirada blanda, masaje son las puertas para trabajar la presencia y tu capacidad de encarnarte.
· La práctica del silencio y la meditación. La capacidad de atestiguar. · Respiración consciente, para poner en contacto la mente con el cuerpo.
· Enfoca la atención en desarrollar la capacidad amorosa.
· El presente como oración.
· y mucho más…
¿Este mapa que pista me da?
· Danzar, danzar, danzar, jugar, movilizar, respirar, respirar, respirar.
· Volver al centro: meditación y contacto-retirada. El ritual. La celebración.
· Cuerpo, cuerpo, cuerpo. Todo en y desde el cuerpo. · prácticas para favorecer el contacto
[1] Concepto heredado de mi amiga Niza Solari, psicoterapeuta y curandera de Chile.
Mapa energético de la sexualidad según el Tantra
“Cuando haces el amor con una mujer, estás haciendo el amor con la propia existencia. La mujer es solamente una puerta, el hombre es solamente una puerta. El otro es solamente una puerta al todo.” Osho
“Soy mañana, soy aurora, soy la luz, soy la sombra, el presente, el ahora, alma de cantaora […] y cantaré como una bendición, la libertad de ser lo que soy” Amparo Sánchez
Así pues, desde el Tantra se considera que todos nacemos extáticos, que el éxtasis es nuestro estado natural, aunque los condicionamientos sociales durante la niñez, hacen que vayamos perdiendo la facultad de éxtasis.
Esta capacidad de éxtasis, en parte, tiene que ver con el magnetismo y potencial de flujo circular de energía que tenemos en el cuerpo. Que es auto extático, y también se puede dar en contacto con el otro, así pues, para el Tantra la vagina se considera como un polo negativo, receptivo, y el pene, un polo positivo, emisivo. Así que en el primer chakra la polaridad masculino-femenino, polaridad electromagnética, es opuesta (los polos opuestos se atraen).
De esta misma manera, considera el segundo chakra emisivo en la mujer (la capacidad de gestar, es claramente emisiva), mientras que en quien encarna lo masculino, la barriga, el ombligo se considera negativo, receptivo.
Estas polaridades se vuelven a invertir en el tercer chakra. El plexo solar es emisivo en el masculino (positivo) y receptivo en lo femenino (negativo). Y al llegar al corazón lo femenino, con su polo positivo que son los pechos, son emisivos, mientras que en el masculino es receptivo (negativo). Es decir, lo masculino recibe en el pecho, la emisividad de amor que emite lo femenino desde el corazón. Sería como una eyaculación de amor desde los pechos. Como vale más una imagen que mil palabras, pongo debajo una imagen[1] que representa lo aquí explicado.
Mediante una respiración circular natural, de cuatro tiempos: inhalación, retención, exhalación, vacío[2]:
· El polo positivo del hombre exhala (emite) el aire desde la pelvis, los genitales.
· El polo receptivo de la mujer, en la vagina, acoge, (a través de su inhalación) absorbe la energía emitida por el masculino (a través de su exhalación) y lo sube al corazón.
· El polo femenino positivo, emisivo, en el corazón, emite esa energía masculina transformada en amor, y emite a su vez, hacia el pecho receptivo del masculino.
· El polo negativo, receptivo, del masculino en el pecho, absorbe, recibe el amor del femenino (a través de su exhalación) y la baja hacia los genitales y pelvis, para repetir, rítmicamente, el proceso.
Esta técnica de meditación que ofrece el camino tántrico tiene como propósito unir la parte inferior del cuerpo con la parte superior. Es un proceso alquímico porque es la unión de la tierra con el cielo, de lo inconsciente con la consciencia, del sexo con el amor, de lo encarnado con el espíritu, del animal con lo humano. En nuestro cuerpo se crea un espacio que permite que las energías del sacro se conecten a las sutiles energías del corazón y circulen libremente. Y para que estas energías confluyan dentro de ti es necesario, traer consciencia, relajación, expansión y fluidez al cuerpo.
Y de eso va el modelo de capacitación erótica que después planteo. Tantra entiende la dualidad como el roce que genera la vida positivo-negativo, luz- oscuridad, masculino-femenino, energía-materia, sexo-espíritu, entrar-recibir, huésped-anfitriona[3].
Dice Diana Richardson sobre esta visión espiritual de la sexualidad y la intimidad:
“El sexo tiene […] que ser algo sagrado. El sexo no tiene que ser obsceno ni tampoco pornográfico, no tiene por qué ser condenado o reprimido, sino inmensamente respetado, ya que hemos nacido de él. Es nuestra propia fuente de vida. Y condenar la fuente de vida es condenarlo todo. El sexo tiene que ser elevado cada vez más hasta que alcance su punto máximo. Y el punto máximo es samadhi, la superconciencia”( Richardso, D. 2004, pág. 13)
De alguna manera este mapa energético, se asemeja y profundiza detalladamente a lo que Fritz Perls dijo de Laura Perls, que apuntaban a las polaridades como manera de explorar: Lo más frecuente es la dicotomía entre lado derecho y el izquierdo. Menos frecuente era la partición entre adelante/atrás o parte superior y parte inferior, descubierta por Lore. La parte que queda por encima de la cintura tiene fundamentalmente funciones de contacto, la parte inferior funciones de apoyo. (Perls, F 1975)
Esa mirada desde las polaridades es coincidente con el mapa energético del Tantra, en que la mitad superior de los chakras son funciones del contacto y la mitad inferior centradas en al apoyo. La bioenergética de Lowen considera también una segmentación y lo explica de esta otra manera: la sección inferior del cuerpo está sobre todo al servicio del movimiento, la evacuación y la sexualidad (arraigo) y la sección superior del cuerpo remite al pensamiento, el habla, y la manipulación del mundo exterior[4].
En esta visión ancestral del cuerpo energético y físico, qué es el Tantra, espiritualidad y sexualidad van de la mano. El lenguaje es explícito: el Tantra nombra con palabras en sánscrito a los genitales femeninos (“yoni”, que significa “espacio sagrado”) y los masculinos (“lingam”, que significa “vara de luz”). Para el Tantra, el propósito del sexo es la creación de armonía y bienestar físicos, la concentración de energía sexual y la trascendencia a niveles espirituales de conciencia.
[1] Sexo Slow, de Diana Richardson. Muestra las polaridades opuestas (masculino-femenino) como imanes internos alineados, para favorecer el flujo circular de energía en postura Yab-yum. Uno sentado a horcajadas sobre el otro.
[2] En esta respiración circular natural, con 4 tiempos, defino los tiempos como etapas para entender pedagógicamente el proceso, con la práctica se torna un continuo, un tránsito que se da sin poner intención en ello. Es una respiración natural, porque es la que hacemos si no interferimos en ella, la que hace una bebé cuando duerme. No me refiero a la respiración circular que se usa al tocar el saxofón o en otras prácticas corporales.
[3] El mapa y las polaridades expuestas en este apartado, se refieren a la unión del masculino y femenino en una relación heterosexual y así esta referido, pues es mi experiencia personal y la de Diana Richardson o Astiko, que son las fuentes de las que he aprendido. Pero es un mapa igualmente aplicable sea cual sea tu orientación sexual y tú identidad de género. Los polos emisivos y receptivos se pueden experimentar indistintamente si eres hombre, mujer o la identidad de género con la que te identifiques. Es una exploración desde estos polos emisivos y receptivos en el cuerpo.
[4] Citado en Paco Peñarrubia, Terapia Gestalt, La vía del vacío fértil. pág. 133
Sobre David Ferrús
Como Psicoterapeuta integrativo, David Ferrús acompaña a personas y parejas a integrar su dimensión sexual desde un enfoque humanista. Las Terapia Gestalt y Sexualidad permiten abordar disfunciones como la falta de deseo o la exigencia desde la raíz emocional y somática, devolviendo la naturalidad y el gozo al cotidiano.
El contenido de este artículo forma parte de la TEsina para la AETG: «Capacitación erótica, de la sensación a la sensibilización» que puedes descargar en Recursos:
https://davidferrus.com/wp-content/uploads/2024/06/Ferru%CC%81s_Cortina_David_TesinaDefinitiva-1.pdf
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