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Autor: David Ferrús

Sexualidad y Trauma

Sexualidad y Trauma

Hay muchos motivos por los que pueden producirse dificultades con la sexualidad, y en este post queremos hablar de uno de ellos: se trata de la vivencia de situaciones traumáticas del pasado, que han dejado una huella en nuestra mente y en nuestro cuerpo, y nos impiden o dificultan vivir plenamente la sexualidad y/o los vínculos afectivos.

¿Tener problemas sexuales es sinónimo de trauma?
evidentemente, no todas las dificultades o problemas sexuales tienen que ver con la vivencia de traumas, pero en algunas ocasiones, sí que son las situaciones traumáticas pasadas las culpables de los problemas sexuales o relacionales que se viven en el presente.

¿Qué entendemos por trauma?

La idea de trauma con la que trabajamos en nuestro centro no se refiere solamente a situaciones muy graves (accidentes, enfermedades graves, muerte de personas cercanas, sufrir agresiones…). Evidentemente, las situaciones descritas en el párrafo anterior pueden ser constitutivas de un trauma, y dejar una huella negativa en nuestra vida que a veces cuesta superar, y que en ocasiones requiere apoyo terapéutico.

Pero por trauma también entendemos las experiencias negativas que hemos sufrido en nuestra vida, a veces cotidianas, a veces aparentemente poco graves, pero que han dejado un impacto negativo a pesar de haber sucedido en ocasiones hace mucho tiempo. Por ejemplo, las críticas de un padre o una madre muy estrictos (aunque las hicieran sin mala intención), los comentarios negativos de otras niñas o niños del colegio sobre nuestro físico, una cuidadora o una profesora muy exigente, las primeras experiencias ligando o con alguien que nos gustaba y que no fueron muy positivas, relaciones de pareja muy tóxicas… pueden dejarnos también una mochila negativa que a veces se manifiesta en la vida sexual y/o relacional de la persona, igual que en otras áreas de la vida.

Ciertas experiencias de bullying, de rechazo social, de aislamiento, relaciones de pareja que, sin llegar a ser abusivas, pueden haber resultado muy dolorosas para la persona, también pueden tener este efecto.

También las primeras experiencias con la sexualidad, aunque no sean abusivas o agresivas, si fueron vividas de forma muy negativa y constituyeron experiencias desagradables, muy decepcionantes o muy poco satisfactorias, pueden dejar un impacto en la posterior vida sexual.

En la sexualidad, a veces el pasado está demasiado presente.
Algunas de estas situaciones adversas que hemos vivido y nos siguen marcando, están relacionadas con la sexualidad (sufrir un abuso sexual, acoso, violación o agresión sexual, vínculos de pareja dañinos…), e impactan directamente en la vida sexual presente.
Pero otras situaciones del pasado remoto o reciente, pueden no estar aparentemente relacionadas con la sexualidad, y sin embargo, causar un impacto considerable en la vida erótica y de pareja. Por ejemplo, una crisis personal importante, una pérdida de un ser querido, una enfermedad, o problemas económicos serios… o las vivencias cotidianas más remotas que hemos comentado anteriormente (compañeros del colegio que hacían burlas sobre nuestro físico, madres o padres muy críticos o exigentes, la vivencia de conflictos familiares en la infancia…). También estas situaciones pueden tener un impacto en las relaciones afectivas y las relaciones sexuales en el futuro.

Lo importante es cómo nos afectaron estas situaciones adversas. Hay vivencias que no parecen tan graves, pero que han dejado una huella problemática en la vida de la persona.

Los traumas sexuales graves (abusos, violaciones…) es bastante frecuente que correlacionen con dificultades sexuales posteriores. Aquí la mayoría de las personas suelen establecer una conexión consciente entre la situación traumática y los problemas sexuales posteriores, que, además en muchos casos, la persona siente que marcaron un antes y un después.

Sin embargo, a veces lo que causa problemas sexuales son otro tipo de sucesos traumáticos que no tienen relación (aparente) con la sexualidad. Esto suele desconcertar a la persona, que no comprende por qué sufre dificultades sexuales si no ha experimentado ninguna situación traumática en relación con la sexualidad. Pero en ocasiones, las conexiones que realiza la mente no siguen los caminos habituales de la lógica consciente.

Lo que no pasó y debería haber pasado:

A veces, lo que nos marca negativamente, no son las cosas que sucedieron (y no deberían haber pasado), sino las cosas que no sucedieron y deberían haber sucedido.

Por ejemplo, esos comentarios positivos en la infancia que fueron escasos, el reconocimiento de nuestras cualidades positivas por parte de nuestros cuidadores que no se dio o en raras ocasiones, el apoyo familiar para reconocer y expresar nuestras emociones que faltó o fue escaso, la ausencia de contacto físico frecuente (mimos, caricias, arrumacos, abrazos, besos… que nos educan en el lenguaje de la intimidad), la sensación de ser una personita querida, valorada e importante por parte de nuestros primeros vínculos familiares, la sensación de ser tenida en cuenta y atendida en sus necesidades…

A veces la persona no tiene recuerdos de su infancia o su pasado que considere traumáticos o negativos, pero puede suceder que hubiera carencias importantes en todo lo mencionado en el párrafo anterior, y esto también deja su huella en la vida sexual y en la capacidad para establecer un apego seguro en el futuro y vincularnos de forma positiva y satisfactoria.

Las situaciones adversas y lo que la persona piensa de sí misma.

En ocasiones, algunas experiencias adversas pueden generar creencias negativas que afectan a la imagen corporal, y a la autoestima, creando altos niveles de insatisfacción con une misme o una autoexigencia exagerada.

Y, de forma involuntaria, y a veces sin darnos cuenta, podemos encontrarnos en situaciones sociales, o de intimidad sexual o afectiva, con ciertos pensamientos automáticos en nuestra cabeza:
“no valgo nada”
“no le voy a gustar”
“no soy suficiente”
“me va a abandonar”
“soy un desastre”
“nadie me va a querer”
“va a pensar que soy una persona rara”
“me van a rechazar”
“no importo”
A veces somos perfectamente conscientes de que alguna de estas ideas ha cruzado por nuestra cabeza, y nos afecta. Pero puede también que algunos de estos pensamientos nos pasen desapercibidos.
Para detectar posibles creencias negativas, podemos prestar atención a lo que nos dice nuestro cuerpo, y a nuestras sensaciones, a si de repente sentimos que se nos encoge el estómago, que hay una sensación de opresión en el pecho, que sentimos rigidez… en estos momentos, ¿Qué hemos pensado? ¿hay alguna idea negativa sobre nosotres mismes que haya pasado por nuestra cabeza? En caso afirmativo, ¿Cuál sería esa idea?
Podemos tomarnos unos minutos para examinarlo despacio, de cara a tomar conciencia de nuestros procesos mentales.
Si hemos identificado alguna de estas ideas y se presentan más de lo que sería deseable en situaciones de intimidad sexual o afectiva, o con nuestros vínculos íntimos, tal vez debamos trabajar sobre las mismas para evitar que estas creencias negativas, que frecuentemente son erróneas, nos sigan marcando el camino.
Y si hay experiencias negativas que consideras que están influyendo negativamente en tu vida sexual y afectiva en la actualidad, y condicionando negativamente tu futuro, te animamos a trabajarlas en nuestro centro con sexólogas y psicólogas expertas en sexología, trauma, Tantra y apego

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Sexualidad desde el Tantra

Sexualidad desde el Tantra

Para el Tantra, el propósito del sexo es la creación de armonía y bienestar físicos, la concentración de energía sexual y la trascendencia a niveles espirituales de conciencia.

Tantra trae una visión de este encuentro que trasciende lo puramente biológico o emocional y lo convierte en una práctica que une el cuerpo, el corazón y el espíritu. Hasta aquí bien…pero ¿Como?

Definición, ideas principales que aporta el Tantra:

· El sexo es bueno, es sano, natural, tiene más posibilidades que tan solo la reproducción. Más posibilidades que la mera diversión. Conlleva algo divino en sí, algo trascendente (Osho, 2005, pag 68)

· La propuesta del Tantra está en el desarrollo de la capacidad amorosa, sin excluir todas las trabas que la impiden y al mismo tiempo encontrando las maneras de disolver estas trabas entrando en contacto con un estado más esencial del Ser. Y eso va de habitar el cuerpo

· Tú eres el cuerpo. Por supuesto tú eres más que el cuerpo, pero ese ‘más’ seguirá después. Primero, tú eres el cuerpo. Tu cuerpo es tu Templo. Tratamos de habitar prácticas que nos permitar estar en el cuerpo de una manera más expansiva y gozosa.

Aunque también hay obstáculos y recursos a desarrollar ¡Claro!

· El obstáculo principal es estar en la mente, en la opinión de las cosas, en el análisis, el control.

· pasar de la rutina al rito[1]

¿Y Como se trabaja desde este mapa?.

· Al menos que el sabio sepa danzar, le falta algo. el movimeinto, la danza, permite liberrar espacio en los segmentos inferiores del cuerpo, relacionados con nuestra capacidad de estar arraigados, vinculados, fluidos.

· El tantra no es serio, es juguetón. Si es sincero, pero no serio, es alegre. Si habitas mejor tu cuerpo, la espontaniedad y la alegría tienen también espacio para ser y estar en tí

· Lo primero es el cuerpo. El cuerpo es tu base, es tu tierra, es donde estás conectado con lo terrenal. Moviemiento, respiración, tacto consciente, mirada blanda, masaje son las puertas para trabajar la presencia y tu capacidad de encarnarte.

· La práctica del silencio y la meditación. La capacidad de atestiguar. · Respiración consciente, para poner en contacto la mente con el cuerpo.

· Enfoca la atención en desarrollar la capacidad amorosa.

· El presente como oración.

· y mucho más…

¿Este mapa que pista me da?

· Danzar, danzar, danzar, jugar, movilizar, respirar, respirar, respirar.

· Volver al centro: meditación y contacto-retirada. El ritual. La celebración.

· Cuerpo, cuerpo, cuerpo. Todo en y desde el cuerpo. · prácticas para favorecer el contacto

[1] Concepto heredado de mi amiga Niza Solari, psicoterapeuta y curandera de Chile.

Mapa energético de la sexualidad según el Tantra

“Cuando haces el amor con una mujer, estás haciendo el amor con la propia existencia. La mujer es solamente una puerta, el hombre es solamente una puerta. El otro es solamente una puerta al todo.” Osho

“Soy mañana, soy aurora, soy la luz, soy la sombra, el presente, el ahora, alma de cantaora […] y cantaré como una bendición, la libertad de ser lo que soy” Amparo Sánchez

Así pues, desde el Tantra se considera que todos nacemos extáticos, que el éxtasis es nuestro estado natural, aunque los condicionamientos sociales durante la niñez, hacen que vayamos perdiendo la facultad de éxtasis.

Esta capacidad de éxtasis, en parte, tiene que ver con el magnetismo y potencial de flujo circular de energía que tenemos en el cuerpo. Que es auto extático, y también se puede dar en contacto con el otro, así pues, para el Tantra la vagina se considera como un polo negativo, receptivo, y el pene, un polo positivo, emisivo. Así que en el primer chakra la polaridad masculino-femenino, polaridad electromagnética, es opuesta (los polos opuestos se atraen).

De esta misma manera, considera el segundo chakra emisivo en la mujer (la capacidad de gestar, es claramente emisiva), mientras que en quien encarna lo masculino, la barriga, el ombligo se considera negativo, receptivo.

Estas polaridades se vuelven a invertir en el tercer chakra. El plexo solar es emisivo en el masculino (positivo) y receptivo en lo femenino (negativo). Y al llegar al corazón lo femenino, con su polo positivo que son los pechos, son emisivos, mientras que en el masculino es receptivo (negativo). Es decir, lo masculino recibe en el pecho, la emisividad de amor que emite lo femenino desde el corazón. Sería como una eyaculación de amor desde los pechos. Como vale más una imagen que mil palabras, pongo debajo una imagen[1] que representa lo aquí explicado.

Mediante una respiración circular natural, de cuatro tiempos: inhalación, retención, exhalación, vacío[2]:

· El polo positivo del hombre exhala (emite) el aire desde la pelvis, los genitales.

· El polo receptivo de la mujer, en la vagina, acoge, (a través de su inhalación) absorbe la energía emitida por el masculino (a través de su exhalación) y lo sube al corazón.

· El polo femenino positivo, emisivo, en el corazón, emite esa energía masculina transformada en amor, y emite a su vez, hacia el pecho receptivo del masculino.

· El polo negativo, receptivo, del masculino en el pecho, absorbe, recibe el amor del femenino (a través de su exhalación) y la baja hacia los genitales y pelvis, para repetir, rítmicamente, el proceso.

Esta técnica de meditación que ofrece el camino tántrico tiene como propósito unir la parte inferior del cuerpo con la parte superior. Es un proceso alquímico porque es la unión de la tierra con el cielo, de lo inconsciente con la consciencia, del sexo con el amor, de lo encarnado con el espíritu, del animal con lo humano. En nuestro cuerpo se crea un espacio que permite que las energías del sacro se conecten a las sutiles energías del corazón y circulen libremente. Y para que estas energías confluyan dentro de ti es necesario, traer consciencia, relajación, expansión y fluidez al cuerpo.

Y de eso va el modelo de capacitación erótica que después planteo. Tantra entiende la dualidad como el roce que genera la vida positivo-negativo, luz- oscuridad, masculino-femenino, energía-materia, sexo-espíritu, entrar-recibir, huésped-anfitriona[3].

Dice Diana Richardson sobre esta visión espiritual de la sexualidad y la intimidad:

“El sexo tiene […] que ser algo sagrado. El sexo no tiene que ser obsceno ni tampoco pornográfico, no tiene por qué ser condenado o reprimido, sino inmensamente respetado, ya que hemos nacido de él. Es nuestra propia fuente de vida. Y condenar la fuente de vida es condenarlo todo. El sexo tiene que ser elevado cada vez más hasta que alcance su punto máximo. Y el punto máximo es samadhi, la superconciencia”( Richardso, D. 2004, pág. 13)

De alguna manera este mapa energético, se asemeja y profundiza detalladamente a lo que Fritz Perls dijo de Laura Perls, que apuntaban a las polaridades como manera de explorar: Lo más frecuente es la dicotomía entre lado derecho y el izquierdo. Menos frecuente era la partición entre adelante/atrás o parte superior y parte inferior, descubierta por Lore. La parte que queda por encima de la cintura tiene fundamentalmente funciones de contacto, la parte inferior funciones de apoyo. (Perls, F 1975)

Esa mirada desde las polaridades es coincidente con el mapa energético del Tantra, en que la mitad superior de los chakras son funciones del contacto y la mitad inferior centradas en al apoyo. La bioenergética de Lowen considera también una segmentación y lo explica de esta otra manera: la sección inferior del cuerpo está sobre todo al servicio del movimiento, la evacuación y la sexualidad (arraigo) y la sección superior del cuerpo remite al pensamiento, el habla, y la manipulación del mundo exterior[4].

En esta visión ancestral del cuerpo energético y físico, qué es el Tantra, espiritualidad y sexualidad van de la mano. El lenguaje es explícito: el Tantra nombra con palabras en sánscrito a los genitales femeninos (“yoni”, que significa “espacio sagrado”) y los masculinos (“lingam”, que significa “vara de luz”). Para el Tantra, el propósito del sexo es la creación de armonía y bienestar físicos, la concentración de energía sexual y la trascendencia a niveles espirituales de conciencia.

[1] Sexo Slow, de Diana Richardson. Muestra las polaridades opuestas (masculino-femenino) como imanes internos alineados, para favorecer el flujo circular de energía en postura Yab-yum. Uno sentado a horcajadas sobre el otro.

[2] En esta respiración circular natural, con 4 tiempos, defino los tiempos como etapas para entender pedagógicamente el proceso, con la práctica se torna un continuo, un tránsito que se da sin poner intención en ello. Es una respiración natural, porque es la que hacemos si no interferimos en ella, la que hace una bebé cuando duerme. No me refiero a la respiración circular que se usa al tocar el saxofón o en otras prácticas corporales.

[3] El mapa y las polaridades expuestas en este apartado, se refieren a la unión del masculino y femenino en una relación heterosexual y así esta referido, pues es mi experiencia personal y la de Diana Richardson o Astiko, que son las fuentes de las que he aprendido. Pero es un mapa igualmente aplicable sea cual sea tu orientación sexual y tú identidad de género. Los polos emisivos y receptivos se pueden experimentar indistintamente si eres hombre, mujer o la identidad de género con la que te identifiques. Es una exploración desde estos polos emisivos y receptivos en el cuerpo.

[4] Citado en Paco Peñarrubia, Terapia Gestalt, La vía del vacío fértil. pág. 133

Sobre David Ferrús

Como Psicoterapeuta integrativo, David Ferrús acompaña a personas y parejas a integrar su dimensión sexual desde un enfoque humanista. Las Terapia Gestalt y Sexualidad permiten abordar disfunciones como la falta de deseo o la exigencia desde la raíz emocional y somática, devolviendo la naturalidad y el gozo al cotidiano. 

El contenido de este artículo forma parte de la TEsina para la AETG: «Capacitación erótica, de la sensación a la sensibilización» que puedes descargar en Recursos:

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Recursos de Psicoterapia y Crecimiento Personal

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Un espacio de consulta con herramientas, lecturas y técnicas de psicoterapia para profundizar en tu proceso de autoconocimiento..

Tu biblioteca de consulta y práctica.

Bienvenido a esta sección dedicada a compartir saberes. Aquí encontrarás una cuidada selección de recursos de psicoterapia diseñados para acompañarte más allá de la consulta. Mi objetivo es ofrecerte materiales que integren lo teórico con lo vivencial, facilitando tu camino hacia una vida más plena.
En estos apartados podrás explorar diversos artículos de terapia Gestalt, reflexiones sobre la clínica actual y guías detalladas sobre el trabajo con la sombra, la presencia y el vínculo.
Contenidos y herramientas destacadas para que tu navegación sea más efectiva, he clasificado los recursos de psicoterapia según el área de trabajo:
I. Intimidad y sexualidad consciente
Materiales enfocados en la capacitación erótica y la integración de la energía vital.
Tesina para la AETG “Capacitación erótica, de la sensación a la sensibilización”: un recurso técnico sobre el tránsito de la sensación a la sensibilización.
Por una intimidad consciente: un puente necesario entre la visión del Tantra y la Gestalt.
II. artículos sobre trabajo corporal y sensibilización
Muchos de estos textos incluyen inspiraciones sobre el trabajo corporal para ayudarte a salir del bucle mental y aterrizar en la experiencia sentida.
Sensación y sensibilización: el arte de recuperar la escucha de nuestro propio cuerpo.
Técnicas de sensibilización corporal: guías prácticas para despertar la conciencia sensorial.
¿Cómo aprovechar estos artículos de terapia Gestalt?
La lectura es, en sí misma, una forma de técnica de psicoterapia si se realiza con presencia. Te invito a que no solo consumas la información, sino que permitas que los conceptos «bajen al cuerpo».
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Por una intimidad consciente

Por una intimidad consciente: Tantra y Gestalt

Guía de Intimidad Consciente: un camino entre el Tantra y la Gestalt

¿Es posible vivir la sexualidad no solo como un acto físico, sino como una herramienta de crecimiento personal?
En esta Guía de Intimidad Consciente, exploramos cómo la unión de la presencia y el cuerpo puede transformar nuestra forma de encontrarnos con nosotros mismos y con los demás.

La verdadera intimidad no nace de la técnica, sino de la capacidad de estar presentes. A través de este recurso, David Ferrús propone un viaje desde la mente hacia el sentir, integrando la Terapia Gestalt y la Sexualidad como un todo indivisible.

Formación en sexualidad consciente: del tabú a la presencia.
Vivir con conciencia significa dar luz a nuestras sombras, miedos y exigencias en el encuentro erótico. Esta guía sirve como base para nuestra Formación en Sexualidad Consciente, donde trabajamos:

1. La escucha del cuerpo: aprender a decodificar lo que nuestro cuerpo siente antes de que la mente intervenga.

2. La presencia en el contacto: pasar del «hacer» al «ser» durante el encuentro íntimo.

3. La responsabilidad emocional: cómo la Gestalt nos ayuda a sostener nuestras emociones sin proyectarlas en el otro.

4. Herramientas: meditación tántrica y escucha corporal

Para profundizar en este proceso, utilizamos Técnicas de Psicoterapia Corporal que permiten desbloquear tensiones acumuladas. No se trata de buscar un orgasmo o una meta, sino de habitar el momento presente.

Uno de los pilares de este trabajo es la Meditación Tántrica en sus diferentes prá cticas y expresiones. A diferencia de otras formas de meditación, el enfoque tántrico utiliza los sentidos, la respiración y el movimiento para despertar nuestra energía vital y ponerla al servicio de nuestra consciencia.

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Este documento, titulado «Por una Intimidad Consciente», es una tesina de investigación que profundiza en la estructura del ego y cómo esta afecta a nuestra sexualidad. Es un material ideal tanto para profesionales de la ayuda como para personas que buscan una visión más profunda y menos técnica de la erótica.
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Sobre David Ferrús
Como Psicoterapeuta integrativo, David Ferrús acompaña a personas y parejas a integrar su dimensión sexual desde un enfoque humanista. Las Terapia Gestalt y Sexualidad permiten abordar disfunciones como la falta de deseo o la exigencia desde la raíz emocional y somática, devolviendo la naturalidad y el gozo al cotidiano.

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